 El tiempo pasa y ni nos damos cuenta, estamos siempre de afán, corriendo en una vida llena de ocupaciones, trancones, compromisos y responsabilidades. Pero para lo que realmente es importante el tiempo parece detenerse, ir hacia atrás o volver una y otra vez a conflictos que creíamos superados: ¿Será que tengo un reloj homofóbico?
Tic-tac. Tal vez mi reloj sólo marca el tiempo cuando le conviene, cuando tengo mil ocupaciones, responsabilidades y es entonces cuando de forma arbitraria decide acelerar su ritmo para llevarme a mis límites. Pero cuando me conviene a mí, cuando se trata de mis sueños, proyectos, esperanzas y sentidos, el reloj caprichosamente se hace más lento y de forma perezosa marca los días, los meses y los años sin mucho entusiasmo.
Tic-tac, tic-tac. Parece que por muchos años hubiera llevado en mi muñeca un reloj homofóbico, porque mi familia todavía trata a mi pareja, con quien tengo una relación hace más de 6 años, de la misma forma como el primer día que la conocieron y me duele cada vez que me hablan de “esa amiga tuya” y no la invitan a las famosas celebraciones familiares. Parece que mi reloj se hubiera detenido, hubiera decidido, como lo haría un dictador nazi, no marcar el tiempo en este aspecto tan importante para mí y para todas nosotras, mujeres LBT.
Tic-tac, tic-tac, tic-tac. Mi reloj me dice que tal vez no me he preocupado por lo que realmente es importante, que soy yo quien decido en qué invierto el tiempo, cuáles son mis prioridades y como debo actuar día a día para que cada segundo valga la pena. Está dispuesto a ser mi aliado, a dejar de lado sus caprichos y ponerse la camiseta de la diversidad, pero que yo debo hacerlo primero. Entonces, si me atrevo a usar todas las herramientas que tengo a mi alcance, a pesar de la injusticia, la discriminación y la necesidad de cambios culturales, marcará los segundos y los minutos a mi favor.
A partir de esta reflexión es importante que nos tomemos un momento para pensar sobre nuestras prioridades en la vida, con el fin de impedir que nuestro reloj se vuelva caprichoso y nos lleve a creer que el tiempo está en contra nuestra. Como mujeres LBT tenemos un reto especial, una ardua batalla que libramos día a día, pero esto no significa que no podamos hacer uso de todas las herramientas (legales, profesionales, personales y de apoyo) que tenemos a nuestro alcance para que cada tic-tac de nuestro reloj valga la pena y sea un paso más que fortalezca nuestro sentido de vida.
Si quieres asistir a asesoría psicológica, no olvides que nuestras puertas siempre están abiertas para ti.
LIBERARTE Asesoría Psicológica www.liberarte.co
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla
311-257 97 43
Articulos relacionados: Nuevos:
Antiguos:
|