Ayer 11 de noviembre, por cinco votos contra cuatro, la sala plena de la Corte Constitucional decidió no estudiar la demanda que buscaba que las parejas del mismo sexo pudieran unirse en matrimonio acá en Colombia.
El código civil, dice que solo pueden contraer matrimonio hombre y mujer y la demanda presetaba que se cambiara dicha ley y que se incluyera hombre con hombre, mujer con mujer (y en el sentido contrario...), pero la Sala Plena se le dio porque no estaban bien sustentados los alegatos respecto a la violación de derechos fundamentales a la igualdad y el libre desarrollo de la personalidad. Lo que yo entedí como "miren
homosetxuales, si no los están echando de los sitios o no les están pengando entonces no les están vulnerando sus derechos, eso mejor deje así".

Pero y ¿de quién es la culpa? Alejandro Ordoñez. Algunos dirían que es el principal accionista del Vaticano Ltda, pero no, él solo es el Procurador General de la Nación, personaje que, se supone, debe velar por los derechos de los y las ciudadanos y ciudadanas colombianos y colombianas, pero parece ser que como somos
homosetxuales, pues no merecemos ese derecho.
¿Y entonces? Por lo pronto, tenemos que visibilizarnos ¿qué significa eso? Salga de clóset, abrace a su novia delante de la gente, sea lesbiana en público y en privado ¿y de qué ayuda? Ayuda normalizando el hecho de que existimos, de que somos muchos y demostrando que no mordemos, que somos iguales a ellos, solo que sobre nuestros hombros cae una injusta guerra establecida por la religión y traducida a doble moral, prejuicio y estupidez.
Por lo pronto nos vemos el 19 de noviembre en el
Flash Mob.