Existen muchas características inamovibles de los seres humanos y yo me atrevería a decir que una de esas características es la tendencia a clasificar: Viejas feas, viejas bonitas, tipos malos, tipos buenos, etc.
Y como si fueran pocas esas clasificaciones, hoy yo me invento una: ¿Qué tipo de mujer es usted: La Valquiria, la princesa, la "María madre de Dios" o la Janis Joplin?
Bueno, sí, yo sé, las clasificaciones nos dañan y creo que es el error más crítico en el que caen la mayoría de los psicólogos, sin embargo es, además de útil, interesante.
La María madre de Dios:
Aunque yo no soy muy conocedora de la Biblia sí la critico mucho, tal vez es una razón cobarde: le tengo miedo. ¿Y cómo no le voy a tener miedo si explican que por mi condición de lesbiana, es decir, el demonio de homosexualidad que tengo por dentro, me voy a ir al infierno? Y pues como el infierno parece ser un lugar bastante indeseado, entonces para mí, la Biblia es lo peor de la historia.
La mujer que la Biblia quiere formar es una mujer-accesorio, la mujer es del hombre, para el hombre y si bien es su media naranja y su costilla, es un "ente" pasivo y conforme que se ajusta a las necesidades, cualesquiera que estas sean, de su esposo. Es una mujer que no se conoce, sexualmente es nula, porque su sexualidad no existe, lo que existe es una facultad para dar hijos y para criarlos.
Digamos que existe una mujer lesbiana clasificada aquí, pues bien ¿cómo sería ella? ¿Reservada en su sexualidad, asustada frente a las palabras verga, culo, sexo? ¿Temerosa de hablar y moverse?
La Princesa:
Esta es la mujer de los cuentos de hadas, en donde está la mujer "producida" es decir, esta mujer que tiene ciertos rituales absurdos como ponerse colores en la cara: maquillarse, inexistentes si no se planchan el pelo, apáticas a las manifestaciones sociales y en gran medida superficiales en cuanto a sus relaciones.
Estas mujeres siempre esperan que las rescaten, que las inviten, que las llamen, que las muevan, que las quiten, que las pongan. No hablan y si hablan no se deben esperar ideas muy geniales de ellas.
¿Esperas que te rescaten, esperas que alguien te ponga algo en la cabeza porque tú no tienes nada allí? Esto es difícil de reconocer, pero normalmente me he dado cuenta de que son del tipo de chicas que hablan del "buen casting en las fiestas" y sabiendo, más o menos, qué es lo que significa "buen casting" algunas veces ellas mismas no son un "buen casting", con pelo planchado y todo.
La valquiria:
Lo que más daño le ha hecho al mundo ha sido la religión Cristiana. Daño en cuanto a la anulación total de los mitos, de las leyendas, de la vida en la naturaleza y la muerte hipócrita y cobarde de la mujer valquiria a manos de "La María madre de Dios".
La mitología Vikinga nos habla de mujeres guerreras, igual o más fuertes que los hombres. Mujeres que participaban, luchaban, lideraban y protagonizaban en la esfera social y política de sus pueblos.
La religión llegó para desterrar estas historias y estos roles O para disfrazarlos de otras cosas. Llegó para justificar la colonización, esa que primero les llamó paganos, luego herejes y luego brujas. La misma colonización que nos sacó a latigazos nuestra cosmogonía Muisca, Azteca, Inca... Esa misma que nos relegó como mujeres, a un plano secundario en la historia.
La mujer Valkiria no se deja colonizar, no se deja clasificar dependiendo de cuánto mide su cuerpo, de cómo tiene el cabello o de cuánta plata tiene. La mujer valkiria no quiere que la rescaten, ella misma sale de sus propios problemas.
La Janis Joplin:


En 1943 nació el ídolo más grande de ese siglo (mentiras, es el ídolo más grande de ese siglo... Para mí). En una época en la que uno era lo que los papás querían que fuera, a la luz de las "buenas costumbres", vírgenes hasta el matrimonio y construidas para casarse, ella, Janis Joplin dijo "no" y se apropió de su sexualidad, de su libertad y aunque sus circunstancias psicológicas y sociales así lo permitieron, ella cantó en su libertad y para su libertad.
Su legado no es "tengan mucho sexo", su legado es hagan lo que les haga más feliz. ¿Será ser madre y dedicarse al hogar? ¿será ser una mujer profesional, empresaria y emprededora? ¿Será ser una campesina analfabeta? Lo que sea, lo que sea siempre y cuando eso nos haga feliz.