|
Recuerdo que aún antes de considerarme gay, incluso antes de sentir algún tipo de atracción por alguna mujer, me encantaban las travestis; pasar por alguna calle donde ellas se encontraran era un súper placer para mí, no disimulaba mi interés y me quedaba mirándolas fijamente. Tiempo después descubrí que me gustan las mujeres, y me di cuenta de que las mismas personas que han sido rechazadas, observadas, juzgadas e incluso insultadas por su orientación sexual, hacen lo mismo para con otro tipo de individuos diversos.
Al entrar al mundo gay, no sabía como definirme y la verdad no me interesaba hacerlo, era feliz andando con niños y niñas, sin pretensiones, sin sentimientos de culpa, yo estaba viviendo algo nuevo que me gustaba. Un día al asistir a un taller que organizaba un grupo de mujeres, nos dividieron, a un lado las lesbianas, y al otro las bisexuales, yo, la verdad, no sabia donde ubicarme, no me había puesto a la tarea de ponerle nombre a mis relaciones o sentimientos, de definirme, ni nada parecido, así que sin pensarlo mucho decidí hacerme en el grupo de las bisexuales, éramos 3, me sentí totalmente observada y hasta juzgada, en ese momento descubrí y sentí por primera vez discriminación por denominarme bisexual. Charlé del tema con varias personas, pero seguía sin entender esa posición de poner una barrera o tener cierta predisposición hacia las personas bi.
Yo misma he andado con mujeres bi, hasta mujeres hetero, de hecho las mujeres que más he querido yo diría que son súper hetero, creo que todas las mujeres somos complicadas, y sí, talvez, las mujeres bi son complicadas en algunos aspectos, es un poco difícil para muchas entender que alguien pueda querer a un hombre y a una mujer; pero créanme las mujeres les, también traen sus complicaciones.
Hoy después de llevar como 3 años en este medio, de conocer mujeres bi,, hetero y les, y hasta trans, de investigar, de leer, de conocer historias de vida, de vivir experiencias, de andar con unas y los otros, de ir a reuniones de mujeres, de involucrarme en el movimiento LGBT y conocer diversos activistas, puedo decir que no hay razón, ni justificación alguna para que nos discriminemos entre nosotros mismos, porque no tiene sentido que hayan algunas mujeres que no soporten a los hombres (gays, hetero o bi), no hay razón que justifique que algunos hombres gay detesten a las les, y mucho menos hay motivo para que nadie haga sentir incomodo a una persona transexual, travestí, o algo similar.
Invito a todos y todas a reflexionar, a que aceptemos las diferencias, porque si no somos nosotras y nosotros los primeros en dar un paso hacia el reconocimiento de nuestras diferencias nadie lo hara, porque así como nosotras reclamamos nuestro derecho a elegir, a querer a quien queramos querer, es justo que les respetemos a los demás ese mismo derecho, que una mujer elija cortarse el cabello y utilizar ropa suelta, que un hombre elija actuar femeninamente, que una persona bisexual hoy tenga una novia y el día de mañana un novio, que una mujer sienta que nació en el cuerpo equivocado y quiera ser hombre, que un trans entre a un bar y quiera bailar y divertirse como lo haces tú.
La endodiscriminación, no puede tener cabida en la comunidad LGBT, porque tú puedes ser quien quieras ser, así te denomines lesbiana, gay, bisexual, transgénero, o tal vez lesboflexible, heterocambiante, etc., o simplemente no te definas en nada y andes en un continuo tránsito entre una y otra cosa, está bien, porque la orientación es móvil y así como hace 5 años me consideraba súper hetero, hoy me considero súper gay.
Yo por mi parte, seguiré amando a las mujeres, sin importar si son hetero, bi o les, seguiré sintiendo cierto placer al ver a los trans, seguiré queriendo a mis amigos gays, seguiré respetando y haciendo amigos hombres, y seguiré predicando el respeto entre los unos y los otros. Comenta sobre este artículo en el foro
Articulos relacionados: Nuevos:
Antiguos:
|