La palabra “Chat” es un anglicismo que significa conversar o charlar. Pero cuando nos referimos a la Internet, hace referencia a una comunicación escrita entre dos o más personas dada en tiempo real, es decir, instantáneamente.
Creo que todas las personas menores de 50 años han chateado alguna vez o por lo menos saben qué es chatear. Nosotras, mujeres, jóvenes, creemos saberlo todo acerca del mundo del Chat y ya hace parte de nuestra vida cotidiana. Pero en este afán de “comunicarnos instantáneamente” se nos olvida, en muchas ocasiones, el respeto y el protocolo que una conversación (así sea escrita) debe tener.
Ésta es mi principal motivación para salir del anonimato literario y compartirles algo que he descubierto en estos últimos meses chateando, que en resumidas cuentas es un conglomerado de reglas básicas que siempre funcionarán a la hora de querer hacer amigas en el Chat.
1. SALUDOLo más importante al iniciar una conversación verbal es el saludo inicial, de hecho, eso garantiza la fluidez posterior. En el Chat no es diferente. La manera en la que ingresas a una sala es tu carta de presentación. Por mucho que hayas entrado, nunca sabrás si todas las que están conectadas te conocen, así que el exceso de confianza en el saludo inicial puede ser ofensivo para alguna de las niñas que apenas están entrando por primera vez. La susceptibilidad es algo que todas manejamos en diferente medida. Imagina que estás en una sala de Chat y que eres primípara. De pronto aparece una ‘nick’ con una actitud festiva diciendo: “Hola viejas locas”, “¿cómo les ha ido, vagabundas?”, “¿es que no hacen nada más que chatear, o qué?”. Tú te quedas observando la pantalla y piensas: “¿y ésta qué se cree?”, “tan igualada”. Puedo garantizarte que si éste es el caso, ese ‘nick’ no va a ser recordado gratamente la próxima vez que te encuentras con ella en el Chat. Ahora imagina que segundos después entra otra ‘usuaria’ y dice: “Hola señoritas”, “¿Cómo están todas?”, “Buenas tardes para todas”. Tu reacción inmediata es responder el saludo, escribiendo: “Hola usuaria”, “muy bien, ¿y tú?”, “Buenas tardes usuaria”. Puedo asegurarte que si lo que estás buscando es una amiga, escogerás a ‘usuario’ y no a ‘nick’. Y qué decir de si lo que estás buscando es algo más; no creo que quieras que esa sea la primera impresión que tengas de alguien que te interese.
Eso sí, más importante que el cómo es el qué. Sé que eventualmente descubrirás tu propia forma de presentarte ante el Chat, lo indispensable es hacerlo. Saluda siempre y preséntate con la que quieras chatear, recuerda que el Chat no se va a detener sólo porque entraste.
2. PACIENCIASe tiene el concepto errado de que una sala de Chat es una ventana del Messenger, en la que el receptor interactúa únicamente con el emisor, no existen distracciones en esta ventana, y sobre todo, nadie más está leyendo lo que se escribe. En una sala de Chat puede haber hasta 25 personas conectadas (promedio del Chat de DeGeneres-E). Sólo traten de imaginar a 25 personas en una habitación cualquiera, en la que todas intentan hablar (y hablan) al mismo tiempo; sólo se prestan atención entre las pocas que están cerca y se escuchan. ¿Cómo hacen las otras para llamar la atención?, seguramente se acercan y se presentan, preguntan de qué trata la conversación y se unen a ella. En otros casos las más tímidas quedan en silencio, miran a los lados tratan de escuchar lo que dicen; a lo sumo saludarán con un susurrante hola, las demás, concentradas en su conversación, muy posiblemente ignoren aquel intento fallido de llamar la atención. ¿Cuál será entonces la reacción de esta mujer? Aquí entran a jugar dos posibilidades: primero, la impermeabilidad del grupo puede generar que la timidez se acreciente y, sin más remedio, termine en una frustrante retirada, o segundo, la indiferencia de las demás logre despertar esa necesidad innata al reconocimiento y obligue a esta tímida mujer a levantar su voz para ser escuchada, a opinar sobre los temas que le interesan o a proponer alguno. En el Chat leemos estos casos casi a diario. Unas entran, esperan el milagro de ser tomadas en cuenta y al no conseguirlo se retiran sin más, sin siquiera un ‘hola’ o un ‘hasta la vista babys’. Entonces cuando se lee “El usuario ‘tal’ abandonó esta sala”, si se presta algo de atención, se notará, unas líneas más arriba, el saludo de ‘tal’. Unas pensarán: “Lástima no haberla saludado”, “Qué pena con esta niña, no le respondimos el saludo”. Otras en cambio, si logran percatarse del hecho, simplemente pensarán: “Qué niña tan rara”, “¿Por qué se habrá ido así, qué le disgustó?”.
Yo soy de las que intento, en la medida de lo posible, saludar a todas las que entran, así no las conozca. En realidad creo que la idea de entrar a una sala de Chat es la de encontrar personas agradables con quienes relacionarse sin intimidad inicial. No creo en la descortesía como un elemento de superioridad, así como tampoco creo ser mejor que las Damas que entran al Chat. Es cierto que una siempre tendrá sus preferidas, pero si sólo quisiera chatear con las mismas, no entraría a una sala pública; para eso tenemos al MSN de Hotmail, Yahoo Messenger y hasta el Google Talk (que me encanta) nos puede ser útil cuando queremos chatear con algunas en ‘privado’.
Lo que trato de expresar es que debemos ser pacientes a la hora de querer entrar a un Chat y tratar de hacer sentir bienvenidas a las nuevas que nos visiten.
3. DOBLE IDENTIDADNo creo que ninguna de nosotras (entremos a un Chat o no) nos gusten las personas que se hacen pasar por otras para decir lo que difícilmente dirían si fueran ellas mismas. Considero que el anonimato que hemos adquirido al escoger un ‘nick’ para presentarnos ante la sala de Chat es suficiente. En lo personal no confío en las personas que no pueden dar la cara para afrontar lo que les incomoda y tienen que mandar razones con otras (que resultan ser ellas mismas). Me parece deshonesto y creo que las que algo me conocen chateando, lo saben.
4. SUSCEPTIBILIDAD
No conozco a la primera persona que le guste que la traten mal verbalmente. No es lo mismo estar en una reunión de amigas y decir ‘groserías’ que uno sabe que no ofenden a nadie, que estar entre desconocidas y decirlas como si eso fuera natural en una. En el Chat ocurre igual, a nadie le gusta leer ese tipo de palabras. Pueden generar molestia y hasta enojo en personas susceptibles a ellas.
No sólo las palabras obscenas son impropias en un Chat (a menos que éste sea de ese calibre, pero no es nuestro caso), también existen los comentarios ofensivos, malintencionados o no, que pueden despertar sentimiento negativos y generar reacciones inesperadas. En esos momentos vemos como TODAS, no solamente la ofendida, reaccionan y desatan toda esa furia solidaria en contra de la agresora. Es posible imaginar los gestos de las “chateadoras” al repudiar el comentario, la velocidad en su escritura genera errores ortográficos aún mayores que los que tienen usualmente. No se quedarán tranquilas hasta que la ofensora se vaya o, en su defecto, se disculpe y reconozca públicamente su error. Claro que en algunos casos (la mayoría) las disculpas resultan ser inútiles, el daño ya está hecho y muy posiblemente las más ofendidas no querrán volver a chatear con la agresora.
5. SEGURIDADLas que lean este numeral y hayan chateado alguna vez conmigo, no les parecerá extraño ni novedoso lo que expresaré a continuación.
Los datos personales, son eso, personales. Y como tales deben ser cuidados de personas malintencionadas que puedan hacer uso de ellos de manera poco sana y amable. Aunque nos parezca muy difícil de creer, existen desocupad@s que lo único que buscan es molestar a quien les ‘dé papaya’; los Chat públicos no pueden tener un filtro para saber qué clase de persona es la que hace uso de ellos. El trabajo de las administradoras es evitar que entren personas que puedan molestar a las que están chateando sanamente; pero si l@s intrus@s no revelan su identidad y ni siquiera participan de alguna conversación sino que permanecen como espectadores de ellas, nos es imposible identificarl@s y hacer que se retiren. Dudo mucho que les gustaría que les llegaran correos diciendo quién sabe qué cosas o que recibieran llamadas de quién sabe quién con quién sabe qué intenciones. Les repito, así parezca redundante y obvio para algunas, los Chat tienen herramientas para proteger la intimidad; existen los mensajes privados y hasta susurrar puede ser útil cuando queremos que UNA persona tenga nuestro correo o nuestro número celular.
6. DESPEDIDALa despedida es la conclusión. La forma en que lo haces es el reflejo de la interacción que has tenido durante tus conversaciones en el Chat.
Es como le informas a la otra el agrado por haber chateado con ella. Siempre es importante despedirse, recuerda que detrás de la pantalla hay una persona, que al igual que tú, tiene expectativas diferentes al entrar a un Chat. Así como tu carta de presentación es el saludo, la despedida se convierte en la estrechada de mano, el beso o el abrazo final de una conversación. Sería muy rudo de tu parte levantarte de una sala en la que estás (o no) conversando con las presentes sin decir nada, ni siquiera “permiso” o un simple “hasta luego”, “chao”, es cuestión de cultura.