|
La vida no sabe, no sabe repartirse sabiamente, mezclarse un poco de lo malo con lo bueno, con la nada. Siempre creemos burlarnos del destino cuando él, sin burla alguna, marca los pasos de nuestra vida haciendo de ella no propiamente nuestra voluntad… Pero esa la razón de la vida. Para muchos poco tiempo compartido, para nosotras el necesario para llegar a un cuerpo, robar un corazón y a diferencia de un ladrón, no querer escapar, por el contrario, viene el esperar a ser atrapadas y así sentirnos más libres que nunca… libres, sí, libres para amar.
Esta situación me golpeó, aunque contábamos con la certeza de que alguna vez debíamos explicar al mundo lo que sentíamos al ser cómplices de esa deliciosa soledad donde no gobernaba el sexo agreste, a este sentimiento que se conforma con ese juego de bocas, de mordiscos por envidia, por celos, por avaricia, porque queríamos ser las dueñas de la inexplicable tibieza de nuestras pieles… ¿pero de qué sirvió?… Explícamelo porque me perdí… Me confundí, olvidé mi vida, para hacerla tuya, pero jamás te diré que lamento mucho las circunstancias que rodearon nuestra corta pero hermosa relación. Cuando no quiero hablar del pasado creo en el futuro, porque agradezco mucho tus palabras sinceras y hermosas como tú. Cielo, quiero que sepas que si llegaste a significar algo importante para mí, me hiciste pensar en lo que siempre será necesario y preciso para nuestras vidas.
Sé que jamás TE OLVIDARÉ junto a ti expliqué lo que soy… ahora ya sabes qué camino debemos tomar para al final estar ahí. No creo que esté de más que te diga que puedes seguir comunicándote conmigo si es lo que quieres, estaré disponible para ti si lo deseas porque para mí sería un gran placer que por tu parte así lo vieras.
Mereces un montón de cosas bellas que seguro llegarán. Eres una mujer hermosa, maravillosa y de mucho pero mucho valor, sabes por qué te lo digo. La próxima vez que hable contigo, espero, de todo corazón, saber que estás de maravilla y que te sientes satisfecha con el conjunto de cosas que rodean tu vida. Ojalá te acompañen esos besos que pusiste en mí para no tener comparación con todos aquellos que hayan llegado a compartir tus labios...
Muchas gracias por tu sentir, yo por mi parte me estoy enloqueciendo contigo, y eso es suficiente para que sepas que me has sacudido. Me pones a pensar, me haces fantasearte y necesitarte, me envuelves en un ritmo creador de cosas que en mi vida no han existido antes. Gracias por demostrarme que puedo volver a amar y que me muero de placer ante la idea de entregarme de nuevo.
No te vayas, quédate por lo menos hasta que yo entienda algo de todo este movimiento... luego, simplemente, no te vayas. Sí, eres mi caos, pero eso no es grave, yo me siento movida al fin y al cabo, aunque más caos pudiera existir si te tuviera a mi lado... quédate, pero ven más cerca.
Aunque no te he probado, tengo sabores de ti, los siento cuando te hablo, cuando me hablas, cuando siento que me sientes. Yo misma tengo otro sabor que espero que pruebes, igual solo te corresponde a ti hacerlo. Quisiera llegar a comprender mejor lo que ha estado pasándonos, lo que me pasa, que no lo entiendo. No sé lo que vaya a suceder después, pero debes saber que me aconteciste a mí y eso no tiene precio ni es algo que se repita fácilmente y es que no sé cómo es que puedo sentir que te extraño.
Te mando mis abrazos espero que te lleguen y un beso, dos, tres, todos los que tengo en este día. Gracias por demostrarme que puedo volver a amar y que me muero de placer ante la idea de entregarme de nuevo… Este sentimiento tan irrisorio está temblando como un niño en la oscuridad…
Articulos relacionados: Nuevos:
Antiguos:
|