Al llegar no vi más que abrazos y sonrisas pues algunas habíamos hablado un montón pero nunca nos vimos hasta ese día, el encuentro en sí, era a las 12m yo llegué a las ?:?? afanada, pensando que era tarde, y me sorprendí al no ver a nadie conocido o con el logo de DeGeneres-E (o sea, una degenerada, jejeje), así que tuve tiempo de recorrer el sitio y echarle un ojito a la gente que había y lo que estaban preparando y pues no faltaban los curiosos jeti abiertos, como dicen en mi tierra, al ver a los transformistas a chicos abrazados con chicos y a las niñas con otras niñas, en fin.

Luego llegó el gran momento en que por fin me encontré con varias degeneradas quienes dijeron que ya estaban agrupadas, me acerqué al sitio y efectivamente allí estaban ellas, mi parche, mi familia, mis degeneradas.
Bien, ya no era yo, éramos nosotras “degenérese” encabezado por las administradoras (por cierto un saludo especial para cosita MUAK, quien viajó exclusivamente para estar con nosotras ese DÍA). Y por fin comenzó la caminata, una pancarta se extendió y nosotras al paso de ella la seguíamos formando un grupo, NUESTRO GRUPO. No faltaron las que se tapaban la cara ante las cámaras y algunas banderas, manillas y camisetas con leyendas como “yo no soy lesbiana pero mi novia sí” jejeje.

Pronto nuestros pasos nos acercaban a la plaza de Simón Bolívar, yo muy fresca como siempre, con la garganta prendida gritando lo que se nos ocurría y todas siguiendo el juego, por fin llegamos, nos ubicamos cerca a la tarima, allí algunas tandas de música nos hacían bailar y las palabras de algunas personas nos hacían aplaudir; pero ocurrió algo mágico en un momento dado... el frío cesó y allí apareció, como por arte de magia sobre la catedral, un arco iris como nunca he visto uno (muéranse de la envidia las que no estuvieron) de extremo a extremo y mostrando aquellos colores como si fuese un pavo real luciéndose ante alguien, ese arco iris brillaba en el cielo para nosotros, era perfecto y al verlo pude sentir como si estuviéramos justo en el centro de aquel arco iris que por aproximadamente unos 5 minutos nos acompañó.
En fin, allí estábamos, algunas gritaban, otras saltaban o cantaban, aquel grupo rodeado del glamour que sólo se ve en nosotros los orgullosamente LGTB, las lentejuelas y plataformas, los cuerpos de modelo y las caras de telenovela hacían parte del paisaje. Y nosotras allí, haciéndonos presentes en el llamado a participar de lo que somos: “gente linda”, no tengo más palabras para describirnos (ya saben, la belleza no se improvisa) y así se acabó el evento, con la garganta adolorida de tanto gritar, el estómago a punto de estallar de tanto reír y el corazón alegre por haber compartido ese gran momento con personas tan especiales como ustedes; ayee es donde me da alegría ser parte de degenérese y orgullo de ser lo que soy (una diva, jajaja). Gracias, gracias a todas las que fueron y a las que no, las que llevan mucho tiempo o las que recién se consagran como degeneradas, a las que lean esto o simplemente escuecen sobre el artículo, pero sobre todo, a las que me permitieron formar parte de esta familia y a las que están aquí radicadas como fieles degeneradas.
Y siempre que cierre mis ojitos y recuerde ese día voy a vernos a todas justo en el centro del arco iris y en un rinconcito de mi corazoncito de pollo.